Verano del 72

En el mes de Julio de 1972, y durante cuatro o cinco días, me encerré en los estudios Kirios de Alcorcón (Madrid) para realizar la grabación de este disco. Antes, había reunido a un selecto grupo de músicos que como podrán comprobar eran de lo mejorcito del país. Así, por ejemplo, estaban: Regolí, Pepe Sánchez y Ebano en la batería; Eduardo Gracia y E. Medina en el bajo; Martín Carretero , Galindo y Santiago Reyes en las guitarras; Félix Puerta en el xilófono y la percusión; Carreras en la flauta; Pedro Iturralde en el saxo tenor y flauta; Vidaurreta y Chenol en los trombones; Fornés, Ventura, Cano y Medrano en las trompetas; el popularísimo trío “La La La” en los coros y yo, personalmente, en el piano, los teclados y la producción. Del sonido y las mezclas se encargaba Juanito Vinader. Bien, ya tenemos toda la cuestión técnica y artística. Ahora, debo de explicar cómo surgió la idea de grabar este disco. Para eso, nos tenemos que trasladar a ese año 72, unos meses atrás. ¿Lugar?: El “Café Ipanema” de Río de Janeiro, un local emblemático donde Vinicius de Moraes y Antonio Carlos Jobim compusieron la famosísima “Garota de Ipanema”. Una noche acudí a dicho local acompañado de mi amigo Edson Arantes Do Nascimento, más conocido por Pelé, y allí se encontraban Sergio Mendes (máximo embajador de la música brasileña con su “Brasil`66”) y Herb Alpert (número uno en U.S.A. aquel año con sus “Tijuana Brass”). Fue una noche mágica. Tal vez, una de esas noches en que las sensaciones, delicadas y sutiles, quedan grabadas para siempre en tu memoria. Recuerdo a Sergio sentado en el piano, desgranando primorosamente, una a una, todas las maravillosas melodías de Jobim acompañado de su novia María cantando a dúo con Herb. En el transcurso de la velada, Pelé se animó a cantar – muy bien, por cierto- acompañándose con la guitarra y a mí me hicieron tocar alguna de mis composiciones. Como he dicho antes, una noche mágica. Pasados unos días tuve que regresar a Madrid. Durante todo el viaje una idea estuvo rondando por mi cabeza: grabaría un disco con temas basados en los estilos “Bossa Nova” y “Tijuana Brass”. Bien, ya tenía la idea, ahora necesitaba encontrar los temas. Después de darle muchas vueltas, decidí que los temas serían extraídos de una selección de bloques de las diferentes bandas sonoras que yo había compuesto para el cine. En 15 días tenía terminados los arreglos, y los músicos y el estudio esperando para grabar. Y éste es el resultado de aquella grabación. Hoy, treinta años después, Carlos Galán y Subterfuge Records la vuelven a reeditar, abriendo así, nuevamente, esa Caja de Pandora donde yo tenía depositados todos mis sueños. Ahora sólo me queda, desde la emoción, darles las gracias y desearles mucha suerte. ALFONSO SANTISTEBAN ***Algunas de estas canciones fueron incluidas en bandas sonoras de películas de la época cuyo nombre Alfonso Santisteban no recuerda.