Durante más de una década el pop en castellano quedó marcado por las canciones de Los Piratas, canciones que aproximaban como ninguna la intimidad de las habitaciones del artista y el fan, la perfecta combinación de pop, sinceridad e inquietud. Fon Román era el sonido intimo e inquieto de Los Piratas, tamizó de electrónica los discos y emocionó con acordes y melodías de guitarra, probablemente la mejor guitarra que haya sonado en el pop español.
La ‘intimidad Pirata’ acabó y Fon inició un viaje personal, como él dice ‘después de una ruptura y sobre todo después de 13 años de relación lo mejor que uno puede hacer es no pararse a pensar mucho’. Inició con Suso Saiz experimentos de laboratorios bajo el nombre de Trash of dreams , su edición en disco fue precedida de dos años de encierros sonoros y viajes físicos. Fon crecía por dentro desde fuera, Trash of dreams sirvió para resolver sus dudas sobre las posibilidades del arte sin lenguaje predeterminado ni exigencias de mercado. Pero era sólo un parada del camino.
‘Silencio cómodo en un jardín descuidado’ era el destino final, quizás la cristalización definitiva de una vida como músico. Un trabajo que recupera el sentido unitario y conceptual para el pop.
Fon recuperó y acabó canciones incompletas, añadió otras nuevas, todas debían cumplir con el requisito de la sinceridad. El disco iba tomando forma, la producción compartida de nuevo con su compañero de viaje Suso Saiz trabajó con intención premeditada en melodías sin fisuras, desarrolladas perfectamente de la mano de textos que huyen de la interpretación y la metáfora. Temáticas universales desde la introversión, o justamente por lo interior universal, un mundo de conciertos, discos, frustraciones, rupturas, mujeres, logros, masas, amigos, vampiros, sociedades fraccionadas, escapismo y verdades escupidas.
Si alguien busca referencias…. se trata de pop, Fon Román lleva ya en sus espaldas demasiadas referencias propias para entretenerse en ejercicios de estilo ajeno o cesiones comerciales. Si hay dudas sólo hay que escuchar ‘El idiota’, una canción de humildad pop para curar futuras banalidades, o el mensaje nunca positivo del mundo no global que se asume así mismo en ‘Canción positiva’.
El Jardín descuidado es en sí el mundo de Fon Román, al fin lo conoceremos en su amplitud, o quizás no.

